El papel del dibujo

Cada vez con más rotundidad el dibujo va recobrando el protagonismo, el lugar preeminente que le corresponde dentro del arte.  Hoy al dibujo se le otorga la misma importancia que a cualquier otro soporte.

 

Es la primera vez que la colección de dibujo de Manuel Cabello de Alba se muestra al público. Muchas de las obras que la conforman son, en rigor, inéditas y desconocidas para la mayoría de los espectadores. Se trata de un muy nutrido grupo de obras sobre papel (dibujo, acuarela, gouache y óleo) de las que se han seleccionado más de un centenar de creaciones pertenecientes a autores españoles y europeos de los siglos XVIII al XX.

 

Las diferentes secciones se han articulado en función de conceptos estéticos inherentes al dibujo. Son capítulos abiertos en los que se entremezclan autores y géneros, como si se trataran de cuatro grandes trazos en los que, de manera muchas veces indistinta, pueden confluir unas y otras obras.

 

En la selección están presentes las distintas escuelas y focos de España, con autores tan representativos como José Garnelo, Romero de Torres, Sorolla, Regoyos, Zuloaga, Torres García, Eduardo Rosales, Casado del Alisal, Meifrén, Llimona, Baixeras, Ramón Casas o Mariano Benlliure. A ellos se suman un ramillete de dibujos provenientes de Italia, Inglaterra y Francia firmados por artistas como Honoré Daumier o Paul Gavarni.

 

Más allá de los nombres concretos, sobresale la insólita calidad de cada una de las obras, muchas de las cuales descuellan por su indudable maestría.